Disonancia cognitiva: Qué es y ejemplos
24 septiembre, 2026¿Te ha pasado que sabes que debes ahorrar, pero compras algo innecesario y piensas: “Me lo merecía, he trabajado mucho”? ¿O llevas meses diciendo que quieres dormir mejor, pero cada noche terminas viendo videos en el celular hasta la madrugada?
Hablamos de contradicciones muy comunes y más humanas de lo que crees.
En este blog te explicamos por qué pasa esto y cómo se le llama.
¿Qué es la disonancia cognitiva?
La disonancia cognitiva es un concepto de la psicología que ayuda a explicar qué ocurre cuando nuestras ideas, decisiones o comportamientos entran en conflicto entre sí.
La teoría fue propuesta por el psicólogo social Leon Festinger en 1957 y habla sobre el malestar psicológico que puede surgir cuando una persona mantiene ideas, creencias o comportamientos que resultan incompatibles entre sí.
Un ejemplo sencillo y muy común es:
¨Quiero cuidar mi salud” + “fumo todos los días¨
Reconocer ambas cosas puede generar incomodidad y para reducirla, la persona puede cambiar su comportamiento, modificar alguna de sus creencias o encontrar una explicación que haga que la contradicción resulte más fácil de aceptar.
5 ejemplos de disonancia cognitiva en la vida cotidiana
1. Comprar algo que no necesitabas
Llevas semanas intentando gastar menos, pero encuentras unos tenis en oferta y los compras.
Después puedes justificar la decisión pensando: “De todas formas necesitaba unos nuevos” o “por ese descuento, habría sido un desperdicio no aprovecharlos”.
La justificación ayuda a disminuir la contradicción entre querer ahorrar y haber gastado.
2. Procrastinar antes de un examen
Sabes que necesitas estudiar y que hacerlo con anticipación te ayudaría, pero pasas la tarde viendo series.
Cuando finalmente comienzas podrías pensar: “Yo trabajo mejor bajo presión”.
Esta explicación permite hacer más llevadera la diferencia entre lo que sabes que deberías hacer y lo que realmente hiciste.
3. Continuar con una suscripción que casi no utilizas
Pagas todos los meses una plataforma que prácticamente nunca abres, pero cancelarla implicaría reconocer que llevas tiempo gastando dinero sin aprovecharla.
Entonces piensas: “Seguro el próximo mes sí la voy a usar”.
Mantener la expectativa futura puede ayudarte a justificar la decisión de seguir pagando.
4. Defender una compra después de descubrir una opción mejor
Compraste un celular y días después descubres otro modelo con mejores características por un precio similar.
En lugar de arrepentirte, comienzas a concentrarte en las ventajas del que elegiste: “El mío tiene mejor diseño”, “prefiero esta marca” o “seguro me va a durar más”.
Esto puede reducir la incomodidad que produce preguntarte si elegiste correctamente.
5. Mantener un hábito que sabes que te perjudica
Una persona puede saber que dormir pocas horas afecta su descanso y aún así, acostarse tarde todos los días.
Para reducir esa contradicción podría pensar: “Con seis horas funciono perfectamente”.
En este caso, modificar la percepción sobre las consecuencias permite mantener el comportamiento sin experimentar tanta incomodidad.
Si te gusta ahondar sobre estos temas, una Licenciatura en Psicología podría ayudarte a profundizar más y explorar los procesos psicológicos relacionados con nuestras decisiones y conductas.
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